El demiurgo.
Al pie de un altar esculpido, bajo el martillo y el cincel; dónde el agua cae en un receptáculo de mármol, está es la impresión en conjunto de la construcción que se alza al confín de su altura hasta sus cimientos; haciendo presente su majestuosidad con lo incisivo de su entorno, las formas en el marmoleo esculpido en cada palmó son distinción de una simetría perfecta, lejos de ser para la devoción,es más bien a semejanza a un lugar de confortacion, entré el cielo y la tierra;que al levantarse sobré el polvo de los oyentes en su llegada, el demiurgo con sus palabras los atrapa;dónde el viento pareciera hacerles llegar a los oídos de cada uno de ellos, ante la exaltación de su sinceridad, mientras todos caen en un embargo sigiloso; cómo la sinuosidad de la serpiente previa antes de su veneno; asolando la comprensión en lo inhumano, con la codicia del alma y la embriaguez de espíritu; ambos pertrechados. Cómo un maestro,tiene los contornos de la tierra en sus manos y con las voces ...