Al final de la calle.
Se levantaba sobré el cielo cómo una cumbre, estructurada en cuatro largas paredes con sus ventanales y algunas bombillas encendidas,las puertas ocultas con una principal de entrada hacía la caída de la calle,al final de la calle misma con luces artificiales en la intensidad de lo lúgubre, las cortinas que cubrían cada lugar visible entré más visible fueran mejor,en los pasos que en la oscuridad de los que habitan había en él cuántos peldaños se
tenían que contar y con las puertas resguardando las inquietudes ,con la curiosidad del silenció de sus habitantes con sus secretos,paranoias,indiscreciones y mentiras ,cómo una vida engañada en alguna mesa servida con alguna discusión;de lo miserable a lo concreto de piedra caliza, arena y lodo.
El diálogo expresado en el encierro de sus paredes que sin conocer sus nombres ocultan algún desengaño y tal vez otra historia con prejuicios,dónde los protagonistas son condescendientes de su vida circundante.
A la hora de salir de sus puertas cada uno a sus quehaceres por rutina consetudinaria ,sí bien;a pocos les importa ¿Algunos han realizado su vida? con las caras de los pretextos y excusas o con el coraje de sus desaciertos,las imprudencias de sus actos inconscientes ¿Cuantos de ellos sé justifican? ¡los niños no lo entienden! Mientras a regaños y con algunos palos al que rompió las reglas se le escucha en sus sollozos;es un hogar y se respetan las reglas.
Entré toda esa conformidad cada lugar de alquiler tiene demasiados errores que han callado,con los ánimos y cuestiones olvidadas son un precedente de la sucesión de los momentos, dónde algunos de ellos han llevado la perspectiva de su vida en un vaivén vital.Mientras cambian de muda cada día en el desayunó de la mañana para concluir sus deberes y en la presunción que el dinero puede dar se suscitan sueños,tristezas,pobrezas tanto como fracasos ¿Por que no las alegrías?.
En el desgaste de las paredes después de las lluvias y el abrir como cerrar de sus ventanales todo se hace viejo,las piezas abandonadas han hecho nicho de reminiscencias cuando ha estado la sobremesa puesta después de consumidas las meriendas y las sobras a los desechos que han satisfecho los apetitos.
Algunos han fallecido entre incomprensiones,dentro de sus silencios cuándo no se sabe la causa,los demás seguirán a su paso ¿Y que sucederá después en el abandono de las estancias? Esa será una de tantas preguntas que surgirán en el ir y venir de sus vidas ,en un edificio que se hace viejo junto a sus habitantes.
Comentarios
Publicar un comentario