La muñeca de porcelana.

En la séptima calle hacía el interior del callejón un viejo inmueble sobresale en el entorno de las demás casas; ahí vive un hombre solitario,errante de vida social con la misma discreción de su paso e indumentaria;son muy pocos a quiénes el trata, solo en cuestiones de sostenimiento de su vida; su oficio es crear muñecas de porcelana de manera rudimentaria .En ocasiones en un pequeño desván trabaja con una luz encendida,ése es su taller dónde se le ve mitigando su ingenio y su vista;la mayoría del tiempo,ya sea de día o noche;la historia de éste hombre es por demás conocida en los alrededores ,se las daré a conocer palmo a palmo y hasta dónde llegue el recuerdo de su alma; para darnos cuenta de los errores que hacen una fatalidad.
Al evocar su memoria desdé los primeros años de su vida, se presenta el recuerdo de su niñez delante de su padres y antes de caer en la desgracia de perderlos;siendo ante todos una familia de lo más común,establecida y con principios para enfrentar cualquier situación adversa y eso es precisamente lo que asimilo en primera instancia, para madurar desdé edad temprana ;lo complicado es entender el ¿por qué? Esto lo entendió, mucho después; pero no antes de su huerfandad,cuando por accidente perderían la vida los únicos que comprendían su posición y lugar en está vida; dónde dar un paso atrás era imposible, estuvo a cargo de la hermana de su padre su educación y desarrollo; hasta entender aunque vagamente aquel desceso y así volver a ocupar su lugar en cada momento, como todo hombre aprendió a valorarse a si mismo agradeciendo siempre a quién le tendierá la mano y madurar con la necesaria perspectiva de ser lo que decida; según la enseñanza sin excesos personales.
En una vida ordinaria los méritos personales son el trabajo y un hogar estable, ésa es la ambición de cualquiera;con mujer y dos hijas,una de ellas al morir antes de nacer le sustrajo la misma pregunta ¿por qué? Creyó entonces que alguna deuda con la vida misma era su pecado y habría de saldarla de algún modo,pero ¿Cómo? Pasado el tiempo, cuándo todo parecía volver a su cauce; la segunda de sus hijas a causa de un medicamento desacertado suscrita para la fiebre que padecía muere, éso acrecentó la pregunta que todo hombre debería hacerse cuándo sobreviene lo injusto ¿por qué? ;entendiendo de antemano el parecer de un acoso hacía la integridad personal y lo que ausenta todo porvenir, para al menos saber de su causa; sea cuál está sea cognoscible.
Contrariados tanto él cómo su mujer, solo queda aceptar los hechos y las pérdidas; tanto morales y físicas, el último hecho fue que con los padecimientos y con la nostalgia mezclada, a veces se pierde la cordura y sólo el qué  está preparado para enfrentarlas renace de la duda cómo  al acierto de cada ignominia; pero al caer en la incomprensión está mella la razón y eso es precisamente lo que le sucedió a su compañera,dónde estaba precedido su lugar en algún hospital psiquiátrico hasta encontrar congruencia en su desazón.
Había quedado desechó pero lo sustentaba el haber entendido toda pérdida sin tergiversar los acontecimientos y en apariencia ése era el problema,las nociones siguen en puerta sólo y cuándo comienzan a sanar las heridas; se vislumbra entonces  lo que el destino nos tiene deparado. Cualquier cosa suele aprenderse, por fuerza de carácter y aún más cuándo la necesidad apremia o la adversidad dictamina; una muñeca de porcelana  rota de su primer hija le dio el indicio para proseguir con un motivo, aunque sea de manera errante su memoria y el olvido intente devorarlo; entonces empezó a repararla con minuciosidad, meticulosidad y delicadeza eligiendo los materiales precisos hasta conseguir su propósito;la muñeca necesitaba sustituciones y de ella quedo casi nada transfigurandola en el mismo modelo pero con otros materiales,dejando en lo exiguo los anteriores de los que estaba conformada; poco a poco con ingenio callado y absorto elaboraba muñecas de porcelana con el sentido de perfección que había adquirido e implicandose en los detalles mismos,los días pasan,las horas y los meses así cómo las manos de una herramienta a otra resarciendo todo lo que a su paso había.En su delirio callado empezó a fraguar algo más existente en cada muñeca,utilizando alguna partes orgánicas de su humanidad;peló,uñas, cejas y pestañas para su elaboración,tan sólo era el principio de lo caótico de sus pensamientos y con el vaivén de los vivos y los muertos; como era de esperarse, después paso al uso de toda clase de animales para la adquisición de su ingenio; todo llega a su clímax hasta encontrarse cierta medianoche en el cementerio,para usar piel y hueso en sus creaciones ¿Quien se lo había susurrado?.
Era la negación de toda existencia en la ambición de perderse en sus sombras, nunca abandonó la perfección al elaborar sus muñecas;  ojos,rostros y extremidades eran asimilando lo más exacto a una creación verdadera;prendada de vida.Ya no pensaba en la condena del pecado desconocido causa de sus fatalidades ante el esbozó de felicidad,todo lo que se lo impedía había sido conjeturado en su silencio;para poder entenderlo completamente  y quizás saldar cada error ,pero cae en el abismo de confusión y  la negación de Dios a la razón de su existencia cómo de las pérdidas;el señor de la oscuridad tampoco dio muestras de su sola presencia,pero es más probable que se ocultará en el velo del azoro de la perfección desvelada.
Hasta hoy se encuentra bajo sombras prudentes, las de una celda; condenado por la profanación de sepulcros; sabiendo de antemano el uso de tales fines, aún asi la iglesia le exonera hasta ver su cura ¿A dónde fueron a parar las muñecas de porcelana...las de piel, hueso, pestañas, peló y uñas naturales?  Algunas se perdieron en el olvido y otras se consumieron por el fuego, todavía algunas de ellas han estado entré manos de clérigos, burgueses y brujos cómo muestras de una creación ajena a la costumbre, dado a su contraste.El sigue en el resarcir de muñecas,buscando los recursos en los escombros de su celda y de su vida.

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