Dos pillos al acecho.

Apenas había dirigido la mirada a la izquierda dónde se encuentran los cajones de manzanas,cuándo vi una pequeña mano que con discreción tomaba un par de ellas; sin sorprenderme dejé que las tomara ante la supuesta distracción, desdé el mismo lugar y dejando a un lado la mirada acusatoria a ese par de niños vagabundos de los que se encuentran al llegar a cualquier expendió, pense;.-"ya llegará el momento de agarrarlos con las manos en la masa"-la gente pasaba de un lado a otro cómo en cada mañana en sus compras diarias,son en la mayoría personas de clase media y proletarios;pero tienen la excusa para procurar un mínimo de gasto.Cómo tendero he visto correr cosas singulares y algunos pleitos,rencillas entre los mismos comerciantes así como envidias entré comadronas.
Los ladronzuelos son la peculiaridad en las mercaderías, casi todos son hijos "pródigos" desde el punto de vista en el que viven en la ociosidad de sus mayores y de lo cuál se aprende;algunos lo hacen por necesidad,de esos dos pequeños dejara de ser la última vez que cometan sus fechorías cuándo al menos les he visto y se quiénes son ;por demás perspicaces teniendo la osadía de demostrarlo a cualquier hora y lugar.Con las ropas sucias y el desplante de sus desarraigados gestos en el inocente embuste de sus hurtos harían perdonarles su atrevimiento, se ven ir y venir en las correrias de los demás tenderos en la gritería y la flexibilidad que les permite el lugar.Es entonçes que se debería ser más promiscuo en la diligencia de los menesteres expuestos,vendran una vez más en el bullicio de los que al igual que ellos van y vienen;tan cierto es que acercándose de la manera más sigilosa en su delatada presencia y con el cuidado de la distracción permanente para cometer su acto ,debería entonces pescarlo en la medida de su confianza al intentar por segunda vez apropiarse de la manzana más cercana a su vista;en ese preciso momento lo pesco de la mano y lo arrastro al exterior de su escondite en el escrutinio de algunas personas cercanas sin prestar mayor importancia,solo para infundarle miedo lo amenazo con llevarlo en presencia del encargado de éste mercado pero por el hecho del hurto tuve que mostrarme seco en la reprimenda.
-¿Que haces aquí?-lo amedentre.
-Nada-contestó.
-¿Acaso quieres robarme ?-replique.
-No...nada-aseveró.
-Por que si es así, le dire al encargado y éste te llevara para darte un escarmiento.¿Entendiste?-recalque.
-No...he hecho nada.
 El otro ladronzuelo al ver el vuelco de sus pretenciones y al tener ambas manos de su compañero sujetas,vino hacía nosotros en los jaloneos de ambos;demostraron dejar atrás cualquier cobardía cuándo inesperadamente siento un puntapié a la altura de la pantorilla y después un segundo a la misma altura con un empujón, tanto por tener de las manos al ladronzuelo temiendo se me soltase como por no tener algun asidero cercano y por lo estrecho del lugar ;pierdo el equilibrio y la estabilidad haciendome caer sobré los cajones de manzanas volcándose estás al suelo, mientras ambos aprendices de ladrones hacían su retirada entre algunas personas cómo telón riendose de lo acontecido y favoreciendo el acto de aquellos dos con el otro par de manzanas consumiendo su acechó.

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